viernes, 17 de septiembre de 2010

APOCALIPSIS: La realidad del Anticristo













LA REALIDAD DEL ANTICRISTO. La importancia del concepto en sus distintas expresiones. Distintos nombres y representaciones. Sus significados en: otras culturas, en el Antiguo y Nuevo testamento. Su representación final. 
A continuación haremos como un paréntesis necesario. Y esto con el fin de clarificar un concepto, que en general, no es tan claro como parece. Nos referimos como lo señala nuestro título, AL ANTICRISTO. Que el mundo este confundido no debe parecernos extraño, eso está dentro de la realidad del hombre sin Cristo. Como tan sabiamente lo señala Pablo: “… en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo…” (2Cor. 4:4). Sabemos también quién es el responsable de esta ceguera espiritual.
Pero otra cosa muy diferente, es que los cristianos a los cuales “les ha resplandecido la luz del evangelio”, ignoren su actividad y desconozcan lo que la biblia dicen al respecto, es realmente patético. Somos llamados a ser obreros que no tengan de que avergonzarse en cuanto a su trabajo, por sobretodo señala el apóstol Pablo: “que usa bien la palabra de verdad.” (2Tim. 2:15).
Hay temas sobre los cuales como obreros, pastores y líderes en general, no podemos darnos el lujo de ignorarlos, y menos aún, el omitir su enseñanza en la “iglesia” del Señor. Tenemos el privilegio y el deber de preparar un pueblo bien dispuesto para El. Pero no tan solo con señales y prodigios como pedían los judíos a Jesús. Aún las señales y los dones pasaran pero la palabra de Dios es eterna. El pueblo debe también prepararse en conocimiento. Si eres líder, tu obligación es estudiar y prepararte cada día. El día que dejes de estudiar comenzaras a morir. Y junto contigo las personas a las que ministras. Preparemos un pueblo con conocimiento, que sepa hacer una guerra efectiva al enemigo, que destruya sus fortalezas y sus maquinaciones.
Me entusiasme con la introducción a este apartado. Recordemos entonces que  partir de ahora, nos saldrá al encuentro la figura del “anticristo” en sus distintas expresiones. ¿Quién ES Y COMO SE MANIFIESTA EL ANTICRISTO?
Sobre este tema se han lanzado muchas especulaciones, como también historias fantásticas. La primera afirmación que haremos será general. El anticristo REPRESENTA LAS FUERZAS DEL UNIVERSO QUE ESTAN EN CONTRA DE DIOS. De la misma manera que el Cristo es el Santo y el Rey ungido de Dios, el anticristo es el que no es santo, el rey de todo mal.
Jesucristo encarna todo el bien y la bondad. El Anticristo encarna el diablo y la maldad. La idea de una fuerza que se opone a Dios no es nueva. El anticristo tiene sus orígenes mucho antes de que haga su aparición en el Nuevo Testamento.
Así es que será de mucho valor hacer un recorrido estudiando hacer un recorrido estudiando brevemente todas estas IMÁGENES ANTIGUAS, que han influido sobre la representación del anticristo que encontramos en el Nuevo Testamento.
Toda esta información que nos brindan los conceptos históricos, costumbres y creencias de otras culturas nos serán de gran ayuda. Además de enriquecer nuestro conocimiento.
 Los babilonios: tenían un mito sobre la creación del mundo, que compartían con todos los pueblos semitas y que puede ser que los judíos conocieran.
 Describían la historia de la creación como la lucha entre Marduk, el creador y Tiamat el dragón que representaba el caos original.
Marduk que representa la fuerza del orden y de la creación debe luchar y dominar a este espíritu destructivo antes que la creación sea posible. Por ello la tradición sostenía que esta lucha entre ambos poderes se repetiría ANTES DEL FIN del mundo.
Sorprendentemente esta antigua creencia de la lucha entre Dios y el dragón del caos, la encontramos reflejada en las páginas del Antiguo Testamento.
“Isaías habla del día cuando Dios matará a Leviatán, a la serpiente retorcida (o tortuosa), al dragón que está en el mar (Is.27:1). En el pensamiento judío esta imagen del viejo dragón del caos tomó el nombre de Rahab. Isaías dice: “¿No eres tú el que partió  a Rahab e hirió al dragón?” (Is.51:9). Cuando el salmista enumera los triunfos de Dios, dice que hará también, mención de Rahab, (Sal.87:4; véase 89:10). Siendo esta una concepción que está en los orígenes de la idea del anticristo, no debe parecernos extraño que el dragón vuelva a aparecer en (Apocalipsis 12:9.)